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Malas costumbres que tu pareja y tú deben dejar este año

Algunas prácticas que ayudan a fortalecer el vínculo entre una pareja, pero otras solo crean división. Hay parejas que tienen a las malas costumbres como parte de sus relaciones y las hacen sin siquiera darse cuenta. Sin embargo, por el bien de ambos, deben ponerle fin a los siguiente hábitos:

 

 

El siguiente crédito, por obligación, se requiere para su uso por otras fuentes: Artículo producido para radio cristiana CVCLAVOZ.

15 ideas para celebrar la Navidad con tu pareja

La Navidad es un excelente momento para pasar tiempo con los seres queridos, pero también para demostrar amabilidad con nuestras acciones. Si crees que tus celebraciones de Navidad se han vuelto un poco monótonas, a continuación encontrarás quince ideas que te servirán para afianzar los vínculos con tu pareja y difundir el amor de Jesús.

1. Honren sus tradiciones familiares, pero también comiencen una nueva tradición juntos.

2. Preparen algo juntos (galletas o alguna otra comida pequeña) y llévenlo como regalo para las personas a quienes no han visto hace tiempo.

3. Ofrézcanse como voluntarios en alguna asociación que ayude a personas en necesidad. Por ejemplo, si no tienen hijos (o incluso si los tienen) pueden acercarse a un orfanato y darle un regalo y pasar la Navidad con un niño huérfano.

4. Compren o hagan tarjetas para enviarlas a sus familiares, amigos o personas a quienes quieren dar buenos deseos y envíenselas.

5. Inviten a alguien que está solo a celebrar la Navidad con ustedes. Siempre hay personas que no tienen familiares o amigos con quienes festejar, así que es una buena oportunidad para demostrar el amor de Dios a través de las acciones.

6. Canten villancicos o canciones que les inspiren a recordar todo lo bueno que Jesús ha hecho en sus vidas. Incluso si creen que no tienen talento para la música, un momento para cantar juntos les hará fortalecer su vínculo de amor.

7. Festejen la Cena del Señor (llamada también Santa Cena) en la noche de celebración de Navidad. Esta temporada no sólo es para recordar el nacimiento de Jesús, sino también su vida, muerte y resurrección.

8. Compren regalos para sus padres o las personas que los vieron crecer como agradecimiento por lo que hicieron por ustedes.

9. Sorpréndanse mutuamente con un regalo inesperado. Puede ser algo que el otro ha querido desde hace tiempo o un pequeño detalle.

10. Decoren y adornen juntos su hogar. También pueden preparar la cena navideña juntos y así ahorrar dinero y pasar tiempo de calidad.

11. Creen su propia canción navideña. No tiene que ser un hit musical, solo una rima corta que les ayude a recordar los buenos momentos que pasan juntos y cómo Dios ha cambiado sus vidas.

12. Aprendan a hacer algo nuevo y regálense el producto terminado. Por ejemplo, pueden aprender a tejer un bufanda, a hacer un cofre u otra manualidad y entregarse como regalo.

13. Reúnanse para compartir historias de su niñez o adolescencia que antes no habían compartido.

14. Junten ropa y cosas que ya no utilizan para donarlas a una asociación que lleve estos bienes a quienes lo necesitan.

15. Si conocen a personas que no saben el verdadero significado de la Navidad, aprovechen la ocasión para compartirles historias de cómo Jesús ha impactado sus vidas. Esto podría marcar una diferencia significativa en la vida de los demás.

 

 

 

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Besos antes del matrimonio

Nosotros, los adolescentes cristianos, por lo general hemos escuchado y aprendido sobre el tema del sexo antes del matrimonio, la inmoralidad sexual y la lujuria. Dios claramente declara lo que Él piensa acerca de ellos en la Biblia, por lo tanto, allí no hay duda. Sin embargo, ¿alguna vez te has preguntado acerca de los besos en la boca en una relación? Puede parecer como algo tonto, porque un beso “es solo un beso” y no algo tan serio como el sexo, pero al insinuar eso, nosotros los hacemos sonar como si no fuera algo tan especial e importante como lo es. Entonces, primero necesitamos descubrir cómo nos afecta científicamente.

La dopamina un neurotransmisor que se correlaciona con dar la sensación de placer, la serotonina, un neurotransmisor que cuando se libera y nos hace sentir felices, y la oxitocina, que es un neurotransmisor que influye en la interacción social, la confianza y la reproducción sexual; estas son tres hormonas que se liberan cuando una pareja se besa y todas trabajan juntas para darnos una sensación de euforia. Por lo tanto, besar nos lleva a un punto alto que podría potencialmente llevarnos a tentación debido a toda la satisfacción que nos trae al cuerpo. Aunque esto no es el caso de todas las parejas, estoy describiendo a la mayoría.

Entonces, ¿debes esperar hasta el matrimonio para besar? 

Primero, busca la respuesta de Dios. La Biblia no menciona si es apropiado besar, pero sí habla de la lujuria y la inmoralidad sexual. Si sientes que podría ser o ya es un problema que te está tentado a hacer esas cosas, pregúntate algo muy simple “¿Dios estaría bien con esto?” Si la respuesta es no, busca el consejo de otros que tienen más experiencia en esto. 

Esa es probablemente la mejor manera de estar seguro de esta decisión. Busca historias sobre los que esperaron y los que no. Escuché ambos lados y pude decir que todo depende del motivo. Hay muchas historias de personas que esperaron hasta el día de la boda o el día del compromiso para hacerlo. Un ejemplo es una artista muy famosa llamada Moriah Peters que se casó con Joel Smallbone, uno de los artistas del grupo For King & Country. Ella dijo en una entrevista que ella quería esperar porque se sintió convencida por Dios desde que era joven a esperar y también lo eligió por la gracia de Dios. Dijo que no era no estaba relacionado con la pureza. Otras personas hacen esa decisión por la misma razón o porque sus relaciones anteriores han sido así y querían cambiar eso. También hay personas que empiezan la relación con esas intenciones de esperar, pero después realizan que ellos dos están cómodos con eso y sienten que están listos para tomar ese paso. Debes enfatizar en el hecho que besarse es una decisión de ambos, no solo de uno de ellos. Necesitan hablar de los límites y encontrar un punto medio. Si uno de ustedes siente que Dios los está llamando a ambos a esperar, deben respetar su.

 Si estás en una relación y tu pareja continúa promoviendo la idea de besarse cuando sientes que no estás listo, tal vez esta persona no entienda qué límites son los que consideras santos. Como dije antes, todo esto también depende de la persona porque también hay personas que mantienen una relación sagrada, incluso cuando se besan. Pero a través de tu decisión, observa cómo lo maneja tu pareja, porque si no respeta tu opinión, tal vez la relación no valdrá la pena. Besarse no define una relación, pero el amor sí. Y si te ama, verdaderamente esperará por ti. 

También ten en cuenta los abrazos y el tomanrse de las manos. Puede parecer que ahora estoy exagerando, pero analiza qué límites te parecen apropiados. Si tienes mucho autocontrol y estas cosas no excitan posibles pecados, entonces no hay razón para considerarlo una bandera roja. 

 

 

 

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La pregunta que NUNCA deberías hacerle a una pareja

Mi esposo y yo fuimos a una cena de trabajo. Conocimos muchas personas y disfrutamos de la celebración. Justo cuando creía que todo iba bien, alguien me hizo la pregunta que había temido durante toda la noche.

   –¿Tienen hijos?

   Un nudo se formó en mi garganta y por un momento quise salir corriendo de allí.

   –No –respondió mi esposo a mi cuenta.

   –Deberían apurarse y aprovechar que son jóvenes. Cuando pase el tiempo ya no tendrán las fuerzas para criar niños.

   Sonreí lo mejor que pude y mi esposo cambió de tema. Cuando la fiesta terminó y llegamos a casa, me refugié en los brazos de mi esposo y ambos lloramos en silencio.

Según las estadísticas, en todo el mundo hay por lo menos 50 millones de parejas que no pueden tener hijos1. Miles recurren a procedimientos médicos que los ayudan a concebir, pero dichos tratamientos no son una garantía y por lo tanto, no funcionan en todos los casos. Otros logran concebir, sin embargo, pierden a su bebé antes de que éste nazca. Estas complicaciones tiene un gran impacto psicológico e incluso financiero en sus relaciones2. Además, estas parejas enfrentan la presión por la falta de hijos, la cual se agrava cuando las personas constantemente les preguntan sobre ese tema.

Puede parecer inocente, pero en realidad, preguntar por si una pareja tiene hijos o no, y hacer comentarios o sugerencias al respecto es una acción que hiere mucho. En vez de parecer comprensivas y amables, las personas que hacen esto sólo «añaden sal» a una llaga dolorosa.
Algunas de las frases más comunes que se escuchan al respecto, son:

  • «¿Cuándo van a tener hijos? ¡Se les está pasando el tiempo!»
  • «Si no pueden tener hijos, ¿por qué no adoptan
  • «¿Por qué no van al médico? Ahora ya no hay barreras; la ciencia ha avanzado.»
  • «¿Qué pueden saber de crianza de hijos si ustedes no tienen?»
  • «¿Y si se compran un perro o alguna mascota?»
  • «¿Quién de ustedes es el problema? Búscate a otra (o), con tal que tengas hijos, no importa con quién sea.»
  • «¿Cómo será cuando sean ancianos? ¿Quién les cuidará? ¿Para quién quedará todo lo que tienen?»
  • «No pueden aconsejar a otras parejas porque no son padres.»
  • «¿Por qué dices que no tienes tiempo, si no tienes hijos a quien cuidar?»
  • «¿Para qué tanto trabajas si no tienes herederos?»
  • «Deberías hacer _______; aprovecha que no tienes hijos.»

Escuchar repetidas veces frases como las mencionadas anteriormente, o comentarios parecidos, es algo a lo que las parejas sin hijos tienen que enfrentarse todos los días. Esos desgarradores recordatorios de su situación no los anima, no los consuela y definitivamente no los ayuda.

Puede que las intenciones de las personas sean las mejores, pero en estos casos es mejor abstenerse de decir cosas que puedan lastimar a las parejas en esta situación. Nuestras palabras tienen mucho poder de hacer el bien, pero también de hacer el mal. Y por tal motivo, debemos ser especialmente cuidadosos cuando hacemos preguntas personales o sobre asuntos que no nos competen. Es mejor demostrar interés genuino por medio de hechos que les demuestren a las personas que ellos importan como individuos y que su identidad no está basada en si tienen hijos o no. Después de todo, Dios nos amó independientemente y por lo tanto, deberíamos hacer lo mismo.

 

 

 

El siguiente crédito, por obligación, se requiere para su uso por otras fuentes: Artículo producido para radio cristiana CVCLAVOZ.

1Hodin, S. (2017). The Burden of Infertility: Global Prevalence and Women’s Voices from Around the World. Recuperado el 30 de noviembre de 2018, de https://www.mhtf.org/2017/01/18/the-burden-of-infertility-global-prevalence-and-womens-voices-from-around-the-world/
2Harvard Mental Health Letter. (2009). The psychological impact of infertility and its treatment. Recuperado el 30 de noviembre de 2018, de https://www.health.harvard.edu/newsletter_article/The-psychological-impact-of-infertility-and-its-treatment

Sexualidad en el matrimonio: ¿Qué se puede hacer y qué no?

Las relaciones sexuales en el matrimonio afectan el área espiritual, emocional y físico. Sin embargo, debido a la propagación de expectativas surrealistas y la desinformación sobre la sexualidad, hay parejas que no saben cómo manejar este tema.

Cuando una pareja no conversa abiertamente sobre la sexualidad en su relación corre el riesgo de irse a los extremos. Por ejemplo, existen casos de violación marital, en donde un cónyuge fuerza al otro para tener relaciones sexuales. Esta práctica es un delito penado en muchos países, pero para algunos puede parecer normal y hasta aceptable. Pero también existen parejas que utilizan la sexualidad para manipularse mutuamente. Todos estos casos son una muestra de un matrimonio tóxico. Las relaciones sexuales son un tema que debe abordarse en un matrimonio, pero ¿qué está permitido y qué no?

Rachel E. Miquel Dufour, autora del libro ¡Que Viva La Va-Jay-Jay! y experta en temas de sexualidad femenina, comenta que muchas parejas preguntan si es correcto o no el sexo oral -y otras prácticas sexuales- en sus matrimonios. Ella afirma que «las relaciones sexuales son responsabilidad de la pareja» y que existe una forma de decidir qué está permitido o no en su matrimonio. Ella aconseja que si los cónyuges «se interrogan acerca del “sí” o el “no” con respecto a una práctica sexual, deben hacerse estas tres preguntas:

  1. ¿Sucede solo entre mi esposo (a) y yo?
  2. ¿Ambos estamos de acuerdo para intentarlo?
  3. ¿Se trata de darnos placer mutuo sin infligir dolor (físico o emocional) a mi cónyuge? 

Si pueden responder con un “sí” a estas tres preguntas, siéntanse libres para explorar. Cada pareja compone su propia música sexual».

Además de ponerse de acuerdo sobre su sexualidad, la pareja debe tener presente fortalecer su relación con Dios para que Él les dé la sabiduría que necesitan en todos los aspectos de su matrimonio. «Mi oración es que no se contenten nunca con lo mínimo, sino que siempre tengan el deseo de explorar aún más. Inviten siempre al Espíritu Santo cuando hagan el amor. Él los guiará y conducirá más allá de lo que pueden imaginarse», aconseja Rachel.

 

 

El siguiente crédito, por obligación, se requiere para su uso por otras fuentes: Artículo producido para radio cristiana CVCLAVOZ.

¿Sabes cuál es tu rol en el matrimonio?

“De la costilla que le había quitado al hombre, Dios el Señor hizo una mujer y se la presentó al hombre, el cual exclamó: «Ésta sí es hueso de mis huesos y carne de mi carne. Se llamará “mujer” porque del hombre fue sacada.» Por eso el hombre deja a su padre y a su madre, y se une a su mujer, y los dos se funden en un solo ser. “Génesis 2:22-24  (NVI)

Muchos llegan al matrimonio con la ilusión de vivir “felices para siempre” así como en los cuentos de hadas lo vemos, pero… ¿Cuál es la realidad? La Biblia menciona que en este mundo tendremos aflicciones, pero no porque simplemente existan sino porque vivimos entre seres humanos imperfectos. Por lo tanto, dos vidas que se unen en matrimonio, son dos mundos diferentes que a pesar de amarse y prometerse amor eterno en el altar es posible que lleguen a situaciones de conflicto y más aún cuando no tienen claros sus roles como cónyuges. Al esposo se le ordenó amar a su esposa y a ella sujetarse a su marido. Este orden establecido por Dios, no ha pasado de moda ni ha quedado obsoleto como algunos pretenden afirmar. Por el contrario, siguen vigentes y son fundamentales para que el matrimonio permanezca fuerte y saludable.

Por Ruth Mamani

 

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Fidelidad conyugal

“Todos deben considerar el matrimonio como algo muy valioso. El esposo y la esposa deben ser fieles el uno al otro, porque Dios castigará a los que tengan relaciones sexuales prohibidas y sean infieles en el matrimonio.” Hebreos 13:4 (TLA).

La Biblia nos dice que el matrimonio es de gran valor y por ello es responsabilidad de los cónyuges mantener vivo el amor para que el camino que recorran juntos sea agradable. La fidelidad es una promesa que ambos cónyuges se hicieron en el altar frente a Dios, y que deben tener presente por el resto de sus vidas. Por el contrario, la infidelidad traerá dolorosas consecuencias, no solo personales, sino familiares, especialmente para los hijos, quienes seguramente verán con tristeza como sus padres deciden divorciarse.

Recuerda, lo que Dios unió que no lo separe el hombre. Cuida tu matrimonio como una joya invaluable y precioso regalo de Dios. No permitas que una mala decisión arruine tu matrimonio.

Por Giovana Aleman

 

 

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La importancia de las relaciones sexuales en el matrimonio

Investigaciones realizadas a lo largo de los años han demostrado que las relaciones sexuales son importantes para la estabilidad de un matrimonio. Un estudio encontró que las parejas que no tienen relaciones sexuales son menos felices y menos estables, y que «la falta de actividad sexual puede ser una señal de peligro para muchos matrimonios»1. Esto se da mayormente en esposos que tienen más de 44 años aproximadamente2, pero esto no significa que parejas más jóvenes no tengan estos problemas. Otros hallazgos reportan que los problemas insatisfacción sexual causa problemas maritales que pueden llevar al divorcio.3

Entonces, ¿qué tan importantes son las relaciones sexuales en el matrimonio?

Rachel E. Miquel Dufour, autora del libro ¡Que Viva La Va-Jay-Jay! y experta en temas de sexualidad femenina, explica que las relaciones sexuales no son sólo actos de placer, sino que «actúan en tres áreas: espiritual, emocional y físico/sexual. Son espirituales puesto que nos dan un anticipo de la eternidad. También son una protección para la pareja en el ámbito espiritual. [Las relaciones sexuales] son emocionales ya que unen las dos almas y permiten a la pareja sentirse conectados. Son físicas y sexuales porque permiten que los cuerpos sean uno. Poderosas hormonas son liberadas en los dos cuerpos, lo que procura un profundo sentimiento de bienestar y de apego.»

Asimismo manifiesta que la sexualidad es un regalo de Dios para las personas y que por esta misma razón el diablo se ha ocupado en divulgar mentiras que han distorsionado el plan original de Dios para las relaciones sexuales. «Si la sexualidad fuera solo un intercambio de sudor y otros fluidos corporales, si no fuera santa, Satanás no invertiría tanta energía para hacer creer lo contrario a la humanidad», afirma Rachel. Sostiene también que la sexualidad es santa porque «es un don de Dios que traduce su amor y que prefigura Su esperanza de ser uno con nosotros.»

Es cierto que en estos tiempos hay libertinaje en el área sexual, pero también existe el otro extremo que ha condenado y señalado a la sexualidad como si fuera un tema tabú del cual no se puede hablar ni en los mismos matrimonios. Sin embargo, Dios mismo instituyó las relaciones sexuales para que puedan ser disfrutadas dentro de la seguridad y protección que representa el matrimonio. Rachel E. Miquel Dufour aclara que:

«La sexualidad nos permite de tener una representación de la unidad maravillosa prometida por el Señor cuando, por la eternidad, seremos uno con Él en los cielos. Dios Padre, Jesús el Hijo y el Espíritu Santo son tres personas en una. Es el misterio de la Trinidad. Nosotros también somos tres en uno: cuerpo, alma y espíritu. Cuando un hombre y una mujer tienen una relación sexual, se vuelven uno en el nivel físico, pero también son uno en los niveles emocional y espiritual. El propósito sagrado de la sexualidad no es el de tener placer para satisfacer nuestras propias necesidades físicas, sino más bien es volverse uno y dar placer a nuestro cónyuge. Es una representación de la unidad que conoceremos con Dios cuando estaremos reunidos con Él. Mientras esperamos ése día, Dios nos ha dejado el regalo de la sexualidad, ¡para que ésta sea una experiencia palpitante entre un marido y su mujer!»

Por lo tanto, los casados deben tomar en serio su sexualidad y mantener vías de comunicación abiertas para dialogar sobre estos temas. Si tienen problemas podrán solucionarlo mediante el diálogo y si requieren alguna ayuda especializada, también pueden buscar a expertos en la salud, consejeros o terapeutas de pareja que los puedan guiar en esta área. Y sobre todo tener en cuenta que las relaciones entre esposos representan la unión de Jesús y la iglesia, por lo cual se debe tratar con la misma dedicación, sabiduría y amor que Cristo dejó como ejemplo.

 

 

 

El siguiente crédito, por obligación, se requiere para su uso por otras fuentes: Artículo producido para radio cristiana CVCLAVOZ.

1Donnelly, D. (1993). Sexually inactive marriages. Journal Of Sex Research, 30(2), 171-179. doi: 10.1080/00224499309551698
2Karraker, A., DeLamater, J., & Schwartz, C. (2011). Sexual Frequency Decline From Midlife to Later Life. The Journals Of Gerontology Series B: Psychological Sciences And Social Sciences, 66B(4), 502-512. doi: 10.1093/geronb/gbr058
3Shakerian, A., Nazari, A., Masoomi, M., Ebrahimi, P., & Danai, S. (2014). Inspecting the Relationship between Sexual Satisfaction and Marital Problems of Divorce-asking Women in Sanandaj City Family Courts. Procedia - Social And Behavioral Sciences, 114, 327-333. doi: 10.1016/j.sbspro.2013.12.706

Él quiere restaurar tu familia

“Si Dios ha unido a un hombre y a una mujer, nadie debe separarlos”. Marcos 10:9 (TLA)

Sabemos que la infidelidad tiene efectos devastadores sobre el matrimonio y la familia. Ante esta situación, no suele resultar muy simple perdonar, aunque con Dios todo es posible.

Es importante buscar de Dios para que sane todas las heridas provocadas por la infidelidad. Ese dolor tan grande, ese veneno de amargura, tiene que ser presentado delante de Él para encontrar verdadera sanidad.

Ve delante de Dios y deja que su amor te cubra, sostenga, sane y restaure tu vida. Su palabra dice: “¿habrá algo imposible para Mí?” Jeremías 32:27 ¡Ten esperanza y fe! Dios puede sacar belleza de las cenizas, alegría de la tristeza y del llanto risa. Dice: Isaías 61:3 PDT “para darle al pueblo afligido de Sion una corona en vez de cenizas, aceite de alegría en vez de luto, vestido de alabanza en vez de espíritu triste. Ellos serán llamados robles de justicia, la planta gloriosa del SEÑOR.”

Por Danitza Luna

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Artículo producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

25 preguntas para crecer espiritualmente con tu cónyuge

Marcos 10:6-8 dice: «Pero desde el principio de la creación, Dios los hizo hombre y mujer. Por esta causa el hombre dejará a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer; y serán los dos una sola carne. Así que, ya no son más dos sino una sola carne.» (RVA-2015)

La última parte de este pasaje que dice «ya no son más dos sino una sola carne» y no solamente se refiere a la parte física, sino también en la espiritual. Cuando Dios es el centro de un matrimonio, ambas personas se ayudan a crecer y a mejorar en todos los ámbitos de la vida, especialmente en el área espiritual. Gálatas 6:2 señala que debemos ayudar a otros en su recorrido como cristianos, y ¡qué mejor que hacerlo con el cónyuge!

Una manera de fortalecer la relación y crecer espiritualmente al mismo tiempo es examinando nuestros corazones a través de la comunicación. Las preguntas sirven para revelar las verdaderas intenciones del corazón y evaluar nuestras acciones, de manera que nos ayuden a madurar espiritualmente y como matrimonio.

1. ¿A qué Dios nos está llamando individualmente y como pareja?

2. ¿Cómo hemos visto a Dios actuar en nuestros problemas?

3. Cuando vayamos al cielo, ¿qué pregunta queremos hacerle a Dios?

4. ¿Qué podemos aprender de las parejas mencionada en la Biblia?

5. ¿En qué hemos cambiado desde que nos casamos o conocimos a Dios?

6. ¿Qué versículo o pasaje bíblico queremos tener presente esta semana?

7. ¿Hay alguna adicción o secreto que no hemos confesado ante Dios?

8. ¿Tenemos un tiempo para adorar a Dios como pareja? Si no es así, ¿qué nos impide hacerlo?

9. ¿Hay algo que nos apasione hacer, pero que no hemos hecho hasta ahora?

10. ¿Cómo podemos servir mejor a Dios como pareja?

11. Según Gálatas 5:22-23, ¿cuál es el fruto del Espíritu que nos falta desarrollar?

12. ¿Hemos aplicado Efesios 5:22-25 de manera correcta en nuestro matrimonio?

13. ¿Nuestra vida espiritual ha crecido gracias a nuestro matrimonio?, ¿por qué?

14. ¿Hace cuánto que no pasamos un tiempo a solas?

15. ¿Cuál es nuestro libro favorito de la Biblia que leemos juntos?

16. Según 1 Corintios 7:3-5, es importante que los casados tengan relaciones sexuales. ¿De qué manera vivimos nuestra sexualidad?

17. ¿Cómo tomamos las decisiones en el hogar?

18. ¿Buscamos material que nos ayude en nuestra vida matrimonial (por ejemplo: libros, conferencias, consejería, etc.)?

19. ¿Hemos perdonado todos los errores de nuestra pareja o hay algo que debemos solucionar?

20. De todas las características del amor mencionadas en 1 Corintios 13:4-7, ¿cuál es la que más practicamos? y ¿cuál es la que más nos cuesta practicar?

21. ¿Qué podemos aprender de los errores que cometieron algunas parejas en la Biblia?

22. ¿De qué manera nos inspiramos mutuamente a seguir a Dios?

23. ¿Tenemos un tiempo para orar juntos por nuestro matrimonio?

24. ¿Estamos siendo un buen ejemplo para otras parejas? Si no es así, ¿qué podemos hacer para cambiar?

25. Si Dios evaluara nuestro matrimonio, ¿qué puntaje creemos que le pondría?

 

 

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Comunicación entre pareja: Qué hacer y qué no

Se dice mucho de la comunicación entre pareja. Para muchos, es un factor que determina la estabilidad de la relación. Pero para otros, la comunicación es el resultado de la conexión emocional que tienen ambas partes. Cualquiera sea el caso, es innegable el hecho que la comunicación es importante en cualquier relación humana, esto incluye a las relaciones amorosas. Si uno desde comunicarse efectivamente con su pareja debe tener presente lo siguiente:

Qué hacer

Calmarse

Dejarse llevar por las emociones del momento ha probado ser algo terrible. Cegados por la ira, muchos dicen palabras que luego se arrepienten o canalizan su cólera a través de la violencia física. Para evitar todo tipo de malas consecuencias, lo mejor es tomarse un tiempo para alejarse de la situación y calmarse. (Lee más en el artículo: Controla tu ira en 6 pasos) En las relaciones amorosas, es necesario que ambos estén tranquilos y calmados para que puedan dialogar sobre cualquier tema. De esta forma, la conversación no se volverá en una competencia de quién grita más.

Expresarse

Una cosa es calmarse, y otra muy diferente es no expresar los sentimientos. Hay personas que en lugar de decir qué les molesta, se quedan calladas y permiten que sus quejas colmen el vaso. Es decir, no se defienden ante las ofensas y no les dan importancia, hasta que un día no pueden más y sus emociones explosionan de manera negativa. Por tal motivo las parejas deben tener confianza para decirse aquello que sienten, pero con respeto y amor. La forma como se expresan a menudo tiene más impacto que lo que se dice en sí.

No salir a la defensiva

Una práctica muy recomendada por los expertos es cambiar las frases que las parejas se dicen. Por ejemplo, es común que cuando exista una queja o algo que hace la pareja y que al otro no le gusta, lo primero que diga es: “tú…” (“Tú nunca quieres hacer ejercicio”, “tú no eres cariñoso conmigo”, “tú siempre me criticas”, etc) Sin embargo, los estudiosos recomiendan empezar las oraciones por “yo…” o “nosotros…” (“yo estaría feliz si pudiera hacer ejercicios contigo“, “nosotros podríamos ser más cariñosos,”  “yo no me siento a gusto cuando me criticas”, etc). Esto ayuda a que la pareja entienda cómo se siente el otro y vea que no está siendo acusado.

Qué no hacer

Criticar

Cuando uno dice algo -por más que sea verdad- con un tono acusatorio o de crítica, jamás será bien aceptado por la otra persona. Por tal motivo es algo que definitivamente se debe evitar en la comunicación en pareja. Si hay un tema que necesita aclararse, lo mejor es pensar bien y elegir con cuidado lo que se va a decir. Además es importante cuidar el lenguaje corporal y el tono de voz.

Despreciar

El control de poder es uno de los detonantes de las discusiones, y despreciar es una forma de decir que uno tiene vale más que el otro. Despreciar incluye el uso de adjetivos calificativos despectivos, insultos, burla, muecas desagradables o hacer algo que al otro le disgusta a propósito.

Evadir

Esto implica poner muros para impedir la buena comunicación o rehusarse a conversar. Cuando uno de los dos necesita un tiempo para calmarse, es bueno que se lo diga el otro, en lugar de quedarse callado y negarse a hablar. Evadir los problemas es una bomba de tiempo que explosionará en el momento menos esperado; y por tal razón, es una práctica que no se debe hacer.

Salir a la defensiva

El primer impulso que tenemos cuando alguien nos ataca es defendernos; sin embargo, en las relaciones de pareja lo que hace es avivar la discusión. Proverbios 15:1 (NTV) dice: “La respuesta apacible desvía el enojo, pero las palabras ásperas encienden los ánimos”. Este versículo explica que de nuestra respuesta ante la crítica o la ofensa depende si una discusión se termina o agranda. Así que en lugar de salir a la defensiva es mejor utilizar palabras que devuelvan la conversación a un tono calmado.

 

 

El siguiente crédito, por obligación, se requiere para su uso por otras fuentes: Artículo producido para radio cristiana CVCLAVOZ.

Harris, V. (2012). 9 Important Communication Skills for Every Relationship [Pdf] (pp. 1-3). Gainesville: Family Youth and Community Sciences Department. Retrieved from https://ifas.ufl.edu/media/smartcouplesifasufledu/docs/pdfs/9-Important-Communication-Skills-for-Every-Relationship.pdf

Ruinas o fortaleza

“Sea vuestra palabra siempre con gracia, sazonada con sal, para que sepáis cómo debéis responder a cada uno” Colosenses 4:6 (RVR 1960).

La buena comunicación es muy importante dentro el matrimonio y que se va desarrollando a través del tiempo. Pero cuando hay una falencia en ella esto puede causar serios problemas en la relación. Es importante que ambos utilicen palabras de afirmación constante y tengan la disposición de escuchar el uno al otro de manera efectiva. El genuino amor se expresa sin importar los defectos del otro y esto brinda seguridad en la pareja, para poder expresar lo que hay en el corazón, sin temor a ser juzgado. Cuando se crea un ambiente de seguridad, se pueden expresar libremente los sueños, las aspiraciones, opiniones y hasta los temores que alguien pudiera tener.

La comunicación en el matrimonio se construye de a dos, con paciencia, amor y hablando pero fundamentalmente escuchando con atención.

Por Neyda Cruz

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Artículo producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

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