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Viejo año nuevo

Una tormenta de lluvia y viento se ha descargado esta mañana. El día de ayer ha sido abrumadoramente caluroso y una vez más me quedo asombrado de la tremenda diversidad de este clima pampeano y la velocidad con que cambia su talante.

Se diluyen las ganas de cualquier cosa. Se quedaría uno sentado en Amélie todo el día, leyendo diarios y libros, escribiendo o nada más mirando a la gente que entra y sale con su variedad de temas y costumbres.

Ya nadie parece querer más. El año se termina y vuelve de nuevo esa ridícula idea de que el uno de enero cambia todo y se hace nuevo y distinto. La gente quiere irse de vacaciones después de cenas, brindis y buenos deseos.

Me voy al norte, me voy a las sierras, me voy a Bariloche, me voy a Buzios, dice la gente con la que hablo. Yo no me voy a ninguna parte. Me quedo en mi territorio blanco y marrón, en un rincón escondido de la ciudad, en mi edificio de casi un siglo. Y espero…

No sé qué rayos espero. A veces tengo ganas de todo y más frecuentemente ganas de nada. La lluvia me entra en el alma y el viento me transporta a un no lugar donde no hay que explicar nada, no hay que creer nada, no hay que negociar con nada ni con nadie.

Y me sigue asombrando, entre tantas otras cosas, esa tranquilidad que tienen los que están seguros, los que se sienten ya confirmados para saecula saeculorum. Ese como desparpajo de dar por descontado todo porque ellos ya la tienen clarita y lo único que queda esperar es el desenlace del conflicto de los siglos. Así, no se tienen que preocupar del sentido de las cosas, del destino del mundo, de la desmadrada tragedia de los otros que no son parte del proyecto. “¡Mala suerte para ellos – dicen – pues, así no más es la cosa!”

Por eso la tormenta de esta mañana me importa. Me saca de mi no lugar y me mete en el estado de las cosas. Y en que no haya paz, ni justicia, ni orden, ni alcance para todos. Y en lo que puede pasarle a los otros, a aquellos con los cuales no me une más que la singularidad de la raza, el destino común en esta gota de barro en el universo que es nuestra tierra.

Viejo año nuevo.

¿Nuevo año? ¡Nuevas oportunidades!

¡Día 2! Es el segundo día de un nuevo año, ya pasaron las fiestas y se acabó todo el movimiento que implica las celebraciones de fin de año.

Si hacemos un análisis de todo lo que vivimos e hicimos el año que pasó, algunos sentiríamos vergüenza, tristeza o también alegría y mucha satisfacción, sea cualquiera nuestra reacción debemos comprender que estamos ante un nuevo comienzo.

Quizás el año pasado nos ha tocado vivir tiempos difíciles y dolorosos que han lastimado nuestro corazón y que en ocasiones nos ha hecho dudar de nuestra fe pero debemos aferrarnos a esta verdad “Pero olvida todo eso; no es nada comparado con lo que voy a hacer” Isaías 43:18 (NTV), es el tiempo oportuno para dejar el pasado atrás y mirar adelante dispuestos a luchar y conquistar aquellas promesas que Dios nos dio a través de su palabra.

Te animo a trazarte nuevos propósitos, hacer planes y sobre todo a renovar tu confianza y amor a Dios, “En ti estaré protegido, Dios mío, pues tú eres mi fortaleza y protección” Salmos 59:9 (DHH).

Quizás creas que le fallaste demasiado a Dios y que esta vez no te aceptará, pero por su Amor Eterno ¡estás perdonado!  “¿Dónde hay otro Dios como tú, que perdona la culpa del remanente y pasa por alto los pecados de su preciado pueblo? No seguirás enojado con tu pueblo para siempre, porque tú te deleitas en mostrar tu amor inagotable” Miqueas 7:18 (NTV).

Si piensas que tus problemas no tienen solución y parecen empeorar, recuerda que tenemos un Dios Poderoso, lleno de misericordia y amor “Y estamos seguros de que él nos oye cada vez que le pedimos algo que le agrada” 1 Juan 5:14 (NTV).

Solamente deposita tu confianza y tu vida en Dios, comienza este nuevo año dándole el lugar le corresponde en tu vida, en tu familia y en tu trabajo, decide mantenerte firme en su camino y la bendiciones te alcanzarán, esa es su promesa Manténganse en el camino que el Señor su Dios les ordenó que siguieran. Entonces tendrán una vida larga y les irá bien en la tierra donde están a punto de entrar y que van a poseer” Deuteronomio 5:33 (NTV).

¡Es un nuevo año, es un nuevo comienzo para ti!

Por Judith Quisbert

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

¡Año nuevo, nueva vida, metas y retos!

Hoy comienza un nuevo año y con él la oportunidad de escribir una nueva historia. Atrás quedó el 2017 con sus tiempos de alegría y también con los que no fueron tan gratos. Sin embargo, más allá de cómo nos ha ido en el año anterior, debemos encarar el futuro con optimismo sabiendo que Dios está de nuestro lado.

La Biblia dice: “No os acordéis de las cosas pasadas, ni traigáis a memoria las cosas antiguas. He aquí que yo hago cosa nueva; pronto saldrá a luz; ¿no la conoceréis? Otra vez abriré camino en el desierto, y ríos en la soledad.” Isaías 43:18-19 (NTI)

Dios tiene retos y bendiciones para este nuevo año, pero para alcanzar lo que está por delante, debemos abandonar el pasado. Recuerda que solo Dios es capaz de transformar tu desierto en un manantial.

Hermanos, no pienso que yo mismo lo haya logrado ya. Más bien, una cosa hago: olvidando lo que queda atrás y esforzándome por alcanzar lo que está delante, 14 sigo avanzando hacia la meta para ganar el premio que Dios ofrece mediante su llamamiento celestial en Cristo Jesús.” Filipenses 3:13-14 (NTI)

Un mensaje que Pablo da a la iglesia de Filipenses y que seguramente lo hizo alcanzar las metas que se propuso fue: “olvidar lo que queda atrás y esforzarse por alcanzar lo que está delante” Lo primordial es aprender a olvidar lo que queda atrás y enfocar la mirada en alcanzar lo que está por delante.

Por esta razón te animo a iniciar el año 2018 con otra mentalidad ¡como un nuevo comienzo! El Señor nos indica que no importa las circunstancias que hemos enfrentado, ni tampoco todo el esfuerzo que nos ha llevado superarlas, porque nos espera una promesa de bien.

Por tanto, en el año nuevo ¡valora lo que tienes, supera lo que te duele y lucha por lo que quieres! Es mi deseo y el de todo nuestro equipo que en este año puedas experimentar las bendiciones de Dios y alcanzar el propósito que Dios tiene para tu vida.

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Breve historia del tiempo

El tiempo en la semilla, en el vientre de la mujer, en el ciclo de los planetas, en las horas del día, en las estaciones del año, en el capullo de la futura mariposa.
El tiempo en la novela que se escribe, en las antiguas cartas que se esperaban por semanas o meses, en los viajes que parecían interminables en el barco o en el tren, en las memorias de las familias, en los rencores anidados en el rincón más oscuro del corazón.
El tiempo que sin apuro va formando huesos y nervios, que va cambiando el semblante de niña a mujer, que se estaciona en la mente de los viejos, que se detiene en los amarillos registros de las fotografías, que convierte en piedra los que se supone debía borrar.
El tiempo que alarga en la luz, que se reduce en la oficina de Dios, que le hace bien a los asuntos de algunas personas y que destroza los planes de otras.
El tiempo que mata esperanzas, que confirma los pactos antiguos, que a veces parece un siglo, que a veces no es más que un suspiro al aire de la tarde, que se esconde en los pliegues de la piel de los viejos, que resbala perfumado por la piel de los niños.

Nos queda nada más la pregunta: ¿Existe el tiempo en realidad? ¿Es materia, es territorio concreto? ¿O es que somos nosotros, la vida, las cosas las que se van deteriorando, envejeciendo, trasladándose de un lugar a otro, dando vida a los sueños o destruyéndolos en un limbo innombrable?
“No tengo tiempo”, dice la gente. Y cada vez que los aparatos, los vehículos y los sistemas se hacen más veloces, menos tiempo tienen. Porque mientras más tiempo se “ahorra”, mas cosas hay que meter dentro de él.
Bombo Fica, un excelente humorista de mi país, cuenta este chiste: “¿A dónde vas?” le pregunta un hombre a su amigo que pasa velozmente al lado de él; “No sé”, le responde, “pero estoy apurado”. Usa este cuento para referirse a la locura que parece haberse adueñado de los transeúntes en el centro de la ciudad.

Que el tiempo y el destino detengan su camino decía una antigua canción. Una aspiración imposible pero agradable y romántica…

(Este artículo ha sido escrito especialmente para la radio cristiana CVCLAVOZ)

¿Como recibes tú el Nuevo Año?

No me refiero a costumbres como algunas que tenemos los venezolanos, de salir a la calle con maletas dizque para viajar mucho en el año. No.

Me refiero a cuál es tu visión. Hay quienes se quejan de que van a cumplir un año más y por tanto estarán más viejos. Hay quienes miran sombríamente pensando en lo malo que les puede traer este año. Pero ¿cómo recibes tú el Año Nuevo?

¿No te parece mejor idea verlo como una nueva oportunidad que Dios nos da, de terminar algo que no habíamos completado, de realizar un cambio que se nos había ocurrido, ya sea en la casa, en el jardín, en el auto, o en nuestra persona?

Haz una lista de cosas que necesitas hacer este nuevo año. Luego haz una lista de cosas que quieres hacer. Después haz una lista de sueños que deseas realizar y coloca esas tres listas (se generosa o generoso contigo mismo) en un lugar donde las puedas ver a diario. Como cuando colocas un calendario y vas tachando los días que van pasando. Pues coloca esas listas y proponte tachar cada una en su debido momento. Dedícate a ello y puede que realices todos esos deseos, que cubras todas esas necesidades y logres todos esos cambios.

No olvides algo muy importante: Háblale a Jesús acerca de esas listas. Coméntalas con Él. Insisto como siempre en que lo que más desea Él es que tengamos una relación con Él. Por tanto, dile. Muéstrale tus listas y pídele que te ayude a lograr tachar cada una de ellas.

Espero que lo logres. Yo voy a hacerlo. Feliz comienzo de año. Que este 2017 sea muy productivo y espectacularmente bueno para ti.

 

Este artículo fue producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

¡A descartar lo viejo!

Hace poco mi hermana se trasladó de casa, así que la ayudé empacando. Al llevar todas sus cosas al camión de mudanza dejó varias que obviamente no servían pero que habían estado con ella por mucho tiempo, lo interesante fue escuchar a su amigo decir: “Lo bueno de la mudanza es desechar todo lo viejo y lo que no sirve, para empezar a comprar cosas nuevas

Muchas veces vamos acumulando cosas que no nos sirven, y continuamos viviendo con esto sin darnos cuenta de que son un estorbo, quizá sea necesario que cada uno dedique un tiempo importante para limpiar su corazón, guardar aquello que es valioso como la familia, el amor, la paz y el perdón, y desechar lo inservible como el resentimiento, falta de perdón, recuerdos tristes, el pesimismo y más.

No os acordéis de las cosas pasadas, ni traigáis a memoria las cosas antiguas. He aquí que yo hago cosa nueva; pronto saldrá a luz; ¿no la conoceréis? Otra vez abriré camino en el desierto, y ríos en la soledad. Isaías 43:18-19

Aunque hayas sentido el cansancio, aunque el triunfo se visualizó lejos de ti, cometiste muchos errores, te traicionaron y lastimaron, tus ilusiones se apagaron, el dolor haya quemado tus ojos de tanto llorar tus esfuerzos fueron ignorados, te pagaron con ingratitud, no fuiste comprendido… aunque todo parezca nada ¡Vuelve a Empezar!

La vida no es fácil, a veces pasamos por pruebas difíciles, pero este nuevo año Dios no desea que recuerdes el pasado, así podrá abrirte caminos en el desierto y ríos en la soledad. El Señor quiere que seas prosperado en todo lo que emprendas este año, solamente esfuérzate y sé muy valiente para obedecer su palabra y no apartarte de Él.

Solamente esfuérzate y sé muy valiente, para cuidar de hacer conforme a toda la ley que mi siervo Moisés te mandó; no te apartes de ella ni a diestra ni a siniestra, para que seas prosperado en todas las cosas que emprendas. Josué 1:7

Más que una tradición, más que una fiesta en el calendario, cuando un nuevo año empieza, comienzan 365 nuevas oportunidades, días renovados con el amor de Dios, días para mostrarle al mundo que eres un vencedor, que a pesar de lo que la vida te haya traído ¡tú saldrás adelante! ¡Te animo a hacer espacio para lo nuevo y maravilloso que trae el Año Nuevo!

¿Si no sueltas lo viejo, como recibirás lo nuevo que Dios tiene para ti?

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

¿Lo nuevo?

La antigua ilusión de lo nuevo revive cada medianoche del 31 de diciembre. Por un artificio del almanaque la gente sueña con una página en blanco, un fresco comienzo. Pero eso sucede solamente con las estaciones, con el ciclo de plantas, lunas, estrellas y mareas. En nosotros la vida nada más sigue su curso. No hay nada nuevo el uno de enero. Está todo igual.
Excepto claro, la marcha del cuerpo hacia su solución final y su término irreversible. Eso sí es patente y ningún año nuevo va a alejarnos del abrazo definitivo de la muerte. Ayer tenía sesenta y dos años harto cumplidos y hoy los sigo teniendo, más un día. Las antiguas rencillas, las lealtades abandonadas, el repaso insalvable de los recuerdos siguen ahí. No llego a entender qué podría justificar una nueva emoción esta mañana.
La magia de los discursos, los recursos del poema, las frases inmortales sobre el amor, la esperanza y la vida no logran maquillar el fondo oscuro de la realidad de la violencia, del hambre, del abuso y del miedo. Nuestra porfiada debilidad se hace siempre presente a la hora de la verdad.
Es obvio que necesitamos animarnos unos a otros. Pasajes selectos, consignas y lemas repetidos ad infinitum, himnos y canciones estimulantes, sermones emotivos y saludos protocolares al término de las asambleas aportan su cuota de entusiasmo y refuerzan el tinglado en el que se sostiene la levedad de la comunión dominical.
“¡Por favor, un poco más de optimismo!” No necesitan decirlo. No hace falta ser vidente para darse cuenta que este fragmento desentona con una flagrancia monumental. Lo que no sabría decir a ciencia cierta es si hay una intención, un proyecto implícito en esta nota o es simplemente una confesión de parte. Como habré dicho en otra ocasión aquí, no siempre el estilo es la persona; no siempre se es lo que se escribe aunque con frecuencia sí.
Tampoco podríamos decir si era personal la mirada de aquel Predicador. Además, es difícil decir si era cínica, ingeniosa o simplemente realista:
“¿Qué es lo que fue? Lo mismo que será. ¿Qué es lo que ha sido hecho? Lo mismo que se hará; y nada hay nuevo debajo del sol. ¿Hay algo de que se puede decir: He aquí esto es nuevo? Ya fue en los siglos que nos han precedido.”
A mí me suena que era más bien realista.

Algo Nuevo

Cuenta una historia que hace mucho existía una maestra de escuela que se enamoró profundamente de un Solado Serbio. Con el tiempo ambos llegaron a comprometerse, pero poco tiempo después explotó la primera guerra mundial y el soldado tuvo que marcharse a combatir al frente de batalla en Grecia. Allí conoció a otra mujer de la cual terminó enamorándose y como consecuencia, tuvo que romper su primer compromiso dejando a la enamorada maestra devastada.

El soldado continuaba su servicio militar y su nueva pareja, al enterarse de lo ocurrido con la anterior relación del su ahora prometido, decidió tomar un candado, escribir los nombres de ambos y ponerlos en el puente donde acostumbraban encontrarse, así habría un símbolo fuertemente asegurado que representaba el amor que se habían profesado.

Esa historia fue propagándose con el tiempo por toda Europa. Hoy en día muchas parejas suelen grabar sus nombres en candados y los ponen en algún puente concurrido. Desde parejas de novios, hasta recién casados y otros más que quieren renovar sus votos de amor. El fenómeno se ha extendido a países como Francia, Alemania, España, Irlanda, Australia, etc. La tradición “Candados de amor”, se ha convertido en el símbolo de amor perpetuo.

Para Jesús, el símbolo de amor perpetuo es la cruz que cargó y donde murió. Ese símbolo representa el final de la separación que había entre Dios y el hombre, ese acto está sellado para siempre con el amor que Él nos tuvo desde la creación del mundo.

No hay duda que cualquiera que mira una cruz, recuerda el sacrificio del Hijo de Dios, su muerte y crucifixión.

Si en algún momento de este año te has visto desamparado o solo, triste o desconsolado, con escases y con frustraciones, con ira o con miedo, etc. mira nuevamente la cruz. Observa nuevamente ese precioso símbolo que representa el gran amor que Dios nos tuvo y que aun sigue latente.

En esa preciosa cruz, Dios grabó tu nombre y el suyo con su propia sangre, para que sepas todo lo ha hecho por ti.

Romanos 5:8 “Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.”

Un año se va, pero llega otro nuevo. Así Dios, en la cruz destruyó al pecado que encerraba al hombre y nos dio una nueva oportunidad.

Apocalipsis 21:5 “…He aquí, yo hago nuevas todas las cosas…” Reina-Valera 1960

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Este nuevo año ¿Quieres empezar de nuevo?

Había un hombre de los fariseos que se llamaba Nicodemo, un principal entre los judíos. Este vino a Jesús de noche, y le dijo: Rabí, sabemos que has venido de Dios como maestro; porque nadie puede hacer estas señales que tú haces, si no está Dios con él.

Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios. Nicodemo le dijo: ¿Cómo puede un hombre nacer siendo viejo? ¿Puede acaso entrar por segunda vez en el vientre de su madre, y nacer?

Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios. Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es. No te maravilles de que te dije: Os es necesario nacer de nuevo. Juan 3:3-7

Las palabras “nacido de nuevo” literalmente significan “nacido desde arriba.” Nicodemo tenía una necesidad “un nuevo corazón, una transformación espiritual”. Nicodemo, como fariseo jamás consideró que hubiera duda sobre su salvación, ya que era un hombre que guardaba la ley al pie de la letra, de la descendencia de Abraham, no era un odiado publicano, por el contrario, era respetado y tenía un contacto continuo con los gentiles.

Es posible que seas una buena persona, que creas en Dios y seas generoso porque sientes compasión por las personas necesitadas, sin embargo, esto no garantiza tu salvación. Jesús le dice a Nicodemo que para ver el reino de Dios era necesario nacer de nuevo, todos necesitamos “nacer del Espíritu”.

¡Alabado sea Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo! Por su gran misericordia, nos ha hecho nacer de nuevo mediante la resurrección de Jesucristo, para que tengamos una esperanza viva 1 Pedro 1:3

El nuevo nacimiento, es un acto de Dios por el cual la vida eterna es impartida a la persona que cree, también transmite la idea de “volverse hijo de Dios” al confiar en el nombre de Jesucristo.

Por lo tanto, si alguno está en Cristo, es una nueva creación. ¡Lo viejo ha pasado, ha llegado ya lo nuevo! 2 Corintios 5:17

Empieza un nuevo año y te recomiendo ¡empezar de nuevo! No necesitas viajar a otro país para rehacer tu vida ni mudarte de casa. Una nueva vida, significa que Dios te perdonó de todos tus pecados y te dio otra oportunidad.

Te animo a ponerte de rodillas, pedirle perdón por todos tus pecados y entregar toda tu vida a Jesús.

¡Si quieres que te vaya bien este nuevo año, empieza con Dios!

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Gracias Señor

Estamos a pocos días de terminar este año. Muchos rostros reflejan alegría y satisfacción por haber culminado satisfactoriamente sus estudios, porque encontraron un buen trabajo, tienen una vivienda propia, se casaron, tuvieron un bebé, etc. Otros un poco tristes porque no pudieron realizar todo lo que planificaron y anhelaron. Quizás haya un grupo reducido de personas que quisieran que mañana mismo iniciara un nuevo año, para administrar con más sabiduría su tiempo y economía.

No importa con qué grupo te identifiques, lo que debes tener presente es que todo obra bien en la vida de aquellos que aman a Dios y que las experiencias buenas y malas tienen un propósito en tu vida porque nuestro Padre Celestial tiene el control de cada una de ellas.

Nada puede hacerte olvidar que Dios es bueno todo el tiempo. A pesar de los momentos tristes y difíciles que hayas pasado o estés pasando, Él te ama incondicionalmente y dio la vida de su único Hijo por ti, para que fueras salvo. No existe ninguna expresión de amor más grande que pueda compararse con ella. Agradece a Dios por todas las bendiciones que recibiste en estos 360 días que ya transcurrieron porque fueron gracias a Él que las tuviste, pero también agradece por aquello que no obtuviste, tal vez Dios no permitió que lo tuvieras porque sabía que no era bueno para ti, que te causaría dolor o te alejaría de Él.

Bendice, alma mía, a Jehová, y bendiga todo mi ser su santo nombre. Bendice, alma mía, a Jehová, y no olvides ninguno de sus beneficios. Salmos 103:1-2

No esperes empezar un nuevo año para dar más amor, para pedir perdón y perdonar, para valorar más todo lo que tienes, para ser agradecido y compartir con otros lo que posees y para servir a Dios como Él se merece; empieza hacerlo hoy mismo porque no tienes la seguridad de estar vivo el día de mañana.

Cada día representa una nueva página en blanco, esfuérzate por escribir la mejor historia de tu vida y sé agradecido con tu Creador porque te dio la dicha de estar vivo un nuevo día.

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

¿Eres efectivo o sólo estás ocupado?

Si eres una persona organizada estoy segura que tienes una agenda en la que se encuentra todo lo que tienes que realizar para este año. Por otro lado, aunque tengas problemas de organización y no portes un calendario marcado en este momento, seguramente ya tienes conciencia  de  dónde invertirás tu tiempo.

Cuando planificamos o pensamos en lo que va a ocupar nuestro tiempo, generalmente lo hacemos pensando sólo en nosotros, es decir: Lo que me gusta hacer, lo que quiero hacer y lo que es más importante para mí; olvidando que no nos encontramos solos.

“En esta vida todo tiene su momento; hay un tiempo para todo.” Eclesiastés 3:1 (TLA)

Tenemos en claro que todo tiene su tiempo, hay uno  para comer, divertirse, trabajar  y hasta uno de  esfuerzo pero, ¿Te has puesto a pensar si estás repartiendo bien tu tiempo?  Recuerda que tienes una familia, esposa e hijos, padres, hermanos que necesitan un abrazo, un tiempo contigo para sentirse queridos  y ver en ti el amor de Dios.

Del mismo modo sucede con un amigo que está deprimido, una persona en la cárcel que no tiene quién lo visite, alguien que está en el hospital y necesita palabras de aliento, aquel que necesita guía para conocer a Dios y tantas personas más que  necesitan que los tomes en cuenta.

“Nada es más fácil que estar ocupado, y nada más difícil que ser efectivo”

El tiempo es un tesoro valioso que una vez perdido no se puede recuperar, por lo tanto,  dedicarás mayor cantidad de esfuerzo a aquello que consideres importante.  Es fácil llenar tu agenda con todo lo que quieres y deseas hacer, sin embargo, sería bueno que te preguntes: ¿Será efectivo? ¿Agrado a Dios en mi forma de administrar el tiempo?

Hoy te animo a empezar tu día de una manera diferente, piensa primero en Dios y en prioridades, donde para empezar incluyas a tu familia, después amigos o personas que necesitan de ti en éste momento. Esfuérzate para que tu tiempo no se enfoque en solamente estar ocupado, sino en ser efectivo porque sólo así valdrá la pena vivirlo.

¡No estás solo! Piensa en los demás.

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

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